Vea las protestas y los asesinatos que Ana Julia había denunciado mediante pronunciaciones en su pasado.

España.-Facebook es algo así como el mostrador del que la gente presume. Con un vistazo rápido a esta red social se puede dibujar un poco la personalidad de su dueño, pero sin olvidar que es solo una parte: la que interesa mostrar. Ana Julia Quezada, la presunta asesina del pequeño Gabriel, sigue teniendo al día de hoy su perfil abierto y en él se puede conocer parte de su forma de ser.

Nació en la República Dominicana hace casi 44 años y estaba orgullosa de ello. Compartió en su Facebook varías publicaciones al respecto. También presumía de su amor por la música rock, el Barça o los perros que ha tenido desde que se abrió el perfil en agosto de 2012. Ahí también difundía numerosas fotos de ella con amigos, sobrinos y otros familiares. Sólo hay pública una imagen con Ángel, el padre del niño Gabriel Gruz, y ninguna del pequeño que encontraron sin vida en su maletero.

Es precisamente a través de lo que compartía de otras cuentas con lo que denunció dos crímenes que conmocionaron a España: el asesinato de sus hijos por parte de José Bretón y la violación y asesinato de tres niñas en Alcàsser. Con este último compartió una imagen especialmente dura de un retrato de Miguel Ricart bajo el rótulo de “la cara del diablo”. Mostró así su indignación sin caer en la cuenta de que un día sería su foto la que aparecería en otros carteles del mismo estilo.

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Otra causa con la que se implicó de forma activa en Facebook es la ocurrida en el barrio del Gamonal en 2014. Antes de entrar en la vida de Ángel residió en Burgos y simpatizó con las protestas y disturbios populares contra la construcción de un bulevar de Burgos. En su mensaje de felicitación al barrio solicitó la dimisión del alcalde y metió a todos los políticos en el mismo saco al afirmar que “el pueblo importa poco para estos señores que nos gobiernan o más bien juegan con nosotros”.

Hace 22 años Ana Julia ya fue interrogada por la muerte de su primera hija. La pequeña, que por entonces tenía cuatro años, se precipitó desde un séptimo piso tras subirse a la mesita de noche y abrir la ventana de doble hoja. La investigación concluyó que había sido una muerte accidental.

Fuente: La Vanguardia

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